Cubiertas de piscina: precio y diferencias con las lonas tradicionales

Cubiertas de piscina precio y diferencias con las lonas

A la hora de cubrir una piscina siempre aparecen un montón de dudas. ¿Qué sistema debo emplear? ¿Con cuál obtendré un mejor rendimiento calidad-precio? ¿Debo elegir una cubierta para piscina o decantarme por una lona?

Estos dos son los métodos más populares. Analizando sus diferencias descubriremos por qué una cubierta es una solución mucho más eficaz que una lona tradicional.

 

¿Está justificada la diferencia de precio entre una cubierta y de una lona?

Si tenemos en cuenta el precio de las cubiertas para piscina, una lona supone una inversión bastante más pequeña que una cubierta. Pero este sistema solo cumple algunas de las funciones más básicas, como mantener mínimamente la temperatura del agua o evitar que el interior se llene de suciedad y mosquitos.

Sin embargo, su eficacia es mucho menor que la de una cubierta para piscina. Para empezar, por su durabilidad. Las cubiertas están fabricadas con materiales rígidos, sólidos y mucho más resistentes, como el vidrio laminado de seguridad o el policarbonato compacto. Este tipo de materiales resisten el paso del tiempo sin problemas, por eso su precio es más elevado. En realidad, a la larga la inversión será mucho menor.

Otra de las ventajas más evidentes de las cubiertas es que te permiten utilizar tu piscina todo el año. Instalar una cubierta equivale a construir en nuestro jardín un recinto cerrado, que protege a los bañistas de las inclemencias del tiempo y les permite disfrutar de un chapuzón en cualquier época del año.

 

Cuando lo barato sale caro

De igual manera, contar con una cubierta hace que sea más fácil acceder a la piscina para llevar a cabo tareas de mantenimiento, como la propia limpieza, dotando a nuestro jardín de un espacio  cubierto para cualquier uso que queramos darle.

Tampoco debemos olvidar que las cubiertas para piscina proporcionan una mayor seguridad para los bañistas. Al cubrir totalmente la zona de agua evitan accidentes desafortunados, algo muy importante para los más pequeños de la casa e incluso las mascotas, que muchas veces se despistan y acaban mojándose sin querer.

Por último, pero no por ello menos importante, las cubiertas suponen un considerable ahorro con respecto a otros métodos como las lonas tradicionales de las que hablábamos al principio del post. Y es que al cubrir por completo la piscina, se evita casi por completo la evaporación de agua. De esta forma, aunque el precio de una cubierta sea más elevado a priori, la reutilización del agua que no se evapora supondrá a la larga un ahorro importante. No solo por la propia agua; también por la energía que consumen los distintos sistemas de la piscina.

Además, si instalas una cubierta de piscina en tu finca, el valor de su conjunto se revaloriza: cualquier terreno que cuente con una estructura así tiene mucho más valor que antes de su instalación… y no hace falta que te expliquemos las ventajas que esto conlleva.

¿Todavía piensas que una lona es la mejor opción para asilar tu piscina de agentes externos? ¿Sueles preguntarte si merece la pena pagar el precio de una cubierta para piscina? Desde Pipor, esperamos que con este post se hayan resuelto todas tus dudas.

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